Día 2 a 3 : DÍAS LIBRES
Días libres para descubrir la esencia de Cantabria. Durante tu estancia podrás descubrir algunos de los rincones más emblemáticos de la región. A pocos minutos se encuentra Santillana del Mar, uno de los pueblos medievales más bellos de España, con sus calles empedradas, casonas históricas y una amplia oferta cultural. Muy cerca también podrás visitar las famosas Cuevas de Altamira y su museo, referencia mundial del arte rupestre.
Los amantes del mar encontrarán numerosas opciones para disfrutar de la costa cántabra. Playas como Santa Justa, Cóbreces, Comillas o Suances invitan a pasear, relajarse junto al Cantábrico o contemplar espectaculares atardeceres. Además, los acantilados y senderos costeros de la zona ofrecen paisajes de gran belleza para recorrer a pie.
Para quienes buscan contacto con la naturaleza, los alrededores de Oreña cuentan con rutas de senderismo, caminos rurales y espacios naturales donde observar la flora y fauna característica de Cantabria. Es el lugar ideal para caminar, desconectar del ritmo diario y respirar aire puro.
La estancia también es una excelente oportunidad para descubrir la riqueza gastronómica cántabra. Restaurantes, tabernas y mesones de la zona ofrecen productos locales de gran calidad, desde pescados y mariscos del Cantábrico hasta carnes, quesos y los tradicionales sobaos y quesadas que forman parte de la identidad culinaria de la región.
Tras una jornada de visitas y experiencias, la Posada Rural Caborredondo te espera con la tranquilidad, el silencio y la hospitalidad que caracterizan este encantador alojamiento, convirtiéndose en el refugio perfecto para descansar y disfrutar de una estancia auténtica en Cantabria.
Entre otras actividades, puedes reservar estas experiencias gastronómicas (requiere reserva y con coste):
Regreso al origen (experiencia gastronómica del paleolítico)
Menú "Regreso al Origen"
Trilogía de entrantes:
Caldo primitivo (Infusión de hueso y hierbas silvestres).
Bocado ahumado de cecina al enebro (Curado sobre hoja de parra ligeramente ahumada con madera de haya y enebro).
Huevo ancestral en nido vegetal (Huevo a baja temperatura con setas salteadas y crujiente de avellanas).
El mar que nos alimenta:
Ostras templadas sobre piedra (con alga nori, limón salvaje novaliengo y sal en escamas).
El fuego y la caza:
Venado al rescoldo (Raíces de temporada, boniato asado y salsa de frutos rojos).
Dulce del bosque:
Manzana asada con dátiles, nueces y crujiente de semillas.
Sabores de Cantabria en el porche. Antes de la cena, compartiremos este inolvidable paseo gastronómico para descubrir los productos de Cantabria.
Paisaje del Cantábrico: paseo guiado y vino al atardecer. ¡Salud!
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- Media pensión con bebida
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